lunes, 23 de marzo de 2015

¿Hasta cuándo?


¿Hasta cuándo? Esto se preguntan muchos y muchas cuando están en una dificil situación, en ese túnel negro y siniestramente triste del que no ven la salida. A veces somos nosotros mismos los que estamos prolongando la agonía y tenemos a dos pasos la salida, la luz... ya asoma, pero preferimos no darnos cuenta, o porque resulta cómodo estar en la oscuridad, ¿qué será eso de la luz? ¡qué miedo! o porque nos sentimos especiales en nuestro dolor....

¡Duele! ¡Duele! ¡Duele! Y no hay nada que pueda consolarte, no quieres unas simples palabras que te digan "tranquila, estarás bien" Esas palabras de ánimo típicas y tan vacías a veces que te ofrecen tus amigos con muy buena intención, que pretenden hacerte ver un mundo más bonito que la negrura que tú te has pintando.... Pero la poca sinceridad de esas palabras a veces chorrea en cada mensaje y hace al sufridor interceptar que son solo una droga, una falsa medicación para evadirte de tu dolor....

Pero el dolor no se va, y nadie te entiende, ni quieres que te comprenda tampoco. Te basta con tu comprensión. ¡Qué le den al mundo! Prefieres viajar a tu mundo, allí mal o bien, todo está mejor... Y mientras tu te sumerges en tu mundo, el resto del mundo sigue, gira, y tu te alimentas más y más de los demonios, maldades, bondades y ángeles de tu interior. Todo ese esquema que nadie va a conseguir romperte BUAHAAHAH porque después aparecen los soldaditos que tu creas para que defiendan cada palmo y terreno de ese gran mundo protector que has diseñado, frente a ese exterior que no llegaba a interesarse por lo que pasa ahí dentro...

Y ya no quieres que nadie más se interese por lo que pasa dentro, lo quieres guardar para ti con recelo.... nadie venga a usurpar este mi sitio. 

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