viernes, 15 de noviembre de 2013

Un guiño al artesano ;)

El panadero judio de Yehuda Pen

¡Abuelas, antes molabais más!


El otro día fui a visitar a mi abuela. Me ofreció algo de comer, como suelen hacer casi todas las abuelas. Cuando miré la comida que había en el armario me di cuenta que era muy similar a la del mío, ensaimadas empaquetadas de supermercado, galletas de marca etc y pensé “¿dónde quedaron aquellos dulces caseros que hacía mi abuela o compraba en la panadería artesanalmente?, antes molaba más”;  pero lo que más molaba era el toque de la diferencia, saber que en casa de tu abuela te ibas a encontrar algo distinto a lo que solías comer. Ahora, ¡hasta los ancianos se han supermercalizado!, que es normal pues la edad ya no les permite hacer sus propios productos. 

La industrialización y globalización han hecho que el artesano se haya esfumando poco a poco, aunque aún quedan algunos. La mecanización y el trabajo en masa han matado la diferencia en los productos. Ahora todas las ensaimadas, pasteles y demás pastas son iguales. El ser humano ha desaparecido del proceso de elaboración,  él era quien ponía el toque de amor, desamor, enfado, admiración a su trabajo… a sus creaciones.

La maquina crea mil ensaimadas iguales y perfectas. La panadera de la esquina hoy le salen peor porque estaba enferma anoche, mañana le salen divinas porque le añadió otro ingrediente, pero al fin y al cabo siempre tendrán su toque. El toque de la diferencia.  Cuando los artesanos vendían sus productos,  se notaba la diferencia de unos a otros según la persona que lo hiciera . Ahora la diferencia entre un producto y otro es la marca, o sea la empresa.

Actualmente todos tenemos la oportunidad de comer lo mismo gracias a los supermercados que nos permiten elegir entre diversas marcas. Así habrá marcas más baratas y pésimas para unos, y otras que dicen ser “mejores” para otros.  En función de tu nivel económico podrás acceder a unos productos u otros. En cuestión de consumo y comida la gente está divida en clases, yo me atrevería a citar tres: baja, media y alta. La clase media la más extendida. Y así de simples somos. 

Pero a las personas siempre nos gusta crear, seguimos haciendo nuestras tartas y alimentos,  algunos mejor que otros, pero al fin y al cabo son nuestras ensaimadas, hechas por nosotros, aunque algunas se hayan quemado porque somos imperfectos


2 comentarios:

  1. Gracias por estas estimulantes palabras, Alicia, porque hay que ver cuánto miedo nos da la diversidad, y hay que reconocer que los profesores somos a veces los primeros, porque gestionar la diversidad es difícil. Siempre recuerdo con admiración algo que me dijo un antiguo profesor: "si cada flautista tiene un sonido, entonces en el mundo hay cientos de miles de sonidos diferentes y es mucho más rico". Pero desgraciadamente esa no es la tendencia actual (y nos hablan de calidad educativa homogeneizando la creación artística). Es como McDonalds, que consigue que los productos que vende en la India sepan igual que los de la ternera (eso espero) que vende en el resto del mundo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué bonitas las palabras de tu profesor! normal que te marcarán...

      Eliminar